He aprovechado unos días de nubosidad para leer un pequeño libro de Manuel Edrevlav publicado en 1731. Se trata de un pequeño manual con el que poner en hora los relojes de la época.
Lo que más me interesó no es la forma de realizar las correcciones sobre los relojes, sino la fuenta excogida para ponerlos en hora. Al no existir en la época una fuente unificada que difundiera la hora oficial, se optó por algún fenómeno astronómico. En este caso el orto y ocaso del sol.
Por esto, se incluye una tabla con las horas de salida y puesta del sol para la latitud de Madrid. Para poner en hora los relojes, bastaría con observar el fenómeno y colocar la hora de la tabla en el reloj.
Aquí se puede consultar el
resumen completo del libro